quinta-feira, 14 de maio de 2026

DAFNIS Y CLOE

Estoy enfermo e ignoro la respuesta
del estado en que ahora me consumo,
poco a poco, tan leve como el humo
a su relevo al viento en plena cuesta.

Y no hallo algún discurso —vivo o en siesta—
que bien me exprese lo que solo asumo,
luego siento, padezco, resto y sumo;
y esto me gusta, pero me molesta.

Tan pronto río como lloro, hendido,
y mi cuerpo, en la sombra, encendido,
olvida alimentarse, y su hambre es honda.

¡Oh, Cloe, yo te entiendo! Estoy herido,
en el alma, de una flecha blonda
que extraño mal me trajo y que me ronda.

VOCES NOCTURNAS

¿Qué anunciarán los ecos del silencio
cuando las sombras no se ven ni tocan?
Me rosan los oídos donde chocan
con cada pensamiento que sentencio.

Canta de nuevo el grillo, en pleno cencio,
para darme un requiebro en que desbocan
un par de conmociones que me evocan
un par de sinsabores que evidencio.

Con mil ruidos mayores a mi calma
serán capaces de abatirme el alma
sin perdón, sin piedad, sin fin, sin creces…

Dormir se torna, al parecer, mi alivio
después de estar con quejas en convivio,
después de oírlas tantas, tantas veces…

Osfelip Bazant

DAFNIS Y CLOE

Estoy enfermo e ignoro la respuesta del estado en que ahora me consumo, poco a poco, tan leve como el humo a su relevo al viento en plena cu...